Es un problema cognitivo relativamente frecuente, ya que entre el 10 y el 15% de la población tienen algún grado de dislexia, que afecta a las habilidades lingüísticas asociadas con el lenguaje escrito, más en concreto, el paso de la codificación visual a la verbal, la memoria a corto plazo, la percepción del orden y la secuenciación.
Estos niños tienen problemas relacionados con la capacidad de visualizar las palabras, suelen confundir las letras cuando se tratan de escribir una palabra, aunque sepan deletrearla, suelen cambiar la “b” por la “d” o la “p” por la “b”, también escriben algunas letras al revés o invertidas.
En la lectura:
- Se equivocan frecuentemente al leer en voz alta
- Lectura extremadamente lenta
- Practicamente deletrean las palabras al leer
- Poca lectura comprensiva
En la escritura:
- Equivocaciones frecuentes al escribir
- Numerosos errores dictados
- Cambian consonantes parecidas, como la “v” y la “y”
- Cambian consonantes con sonidos parecidos como la “d” por la “b”.
- No completan palabras largas al escribirlas
- Cambian posiciones de letras en ciertas palabras como fárbica por fábrica
- Miedo al escribir
Consecuencias del lenguaje: con una mala articulación al hablar, pobreza de lenguaje, de expresión y en la construcción gramatical.
Consecuencias en las capacidades: como poca capacidad auditiva sobre todo para las vocales, poca capacidad visual y también para retener nuevas letras.
Por todo ello les resulta muy difícil la lectura porque no pueden distinguir determinadas letras o las invierten mentalmente.
Muchas veces el fracaso escolar de algunos niños se ven relacionados con este problema, ya que la lectura y la escritura son dos herramientas básicas en la escuela.
La dislexia resulta fácil confundirla con falta de madurez, retraso en lecto-escritura y la mayoría de las veces con que el niño es vago o limitado. Pero sus tienes unas características que la distinguen.

